Viernes, 6 de Marzo del 2026

Recuerdos que no voy a olvidar…

Seguro que te acordarás de esta bonita canción que dice:

 “Hay recuerdos que no voy a borrar, personas que no voy a olvidar, hay aromas que me quiero llevar, silencios que prefiero callar…”

Nos invita a reflexionar sobre tantos momentos y personas que han dejado una huella imborrable en nosotros. Eso mismo me pasa al mirar una casa abandonada. Casi de inmediato surge un pensamiento incómodo, que creo que muchos comparten: esa sensación de nostalgia por lo que alguna vez fue un espacio lleno de vida, hoy convertido en una carga que se deteriora en silencio y queda en el olvido.

No es solo una cuestión de paredes o techos. Una vivienda abandonada arrastra consigo costos ocultos, problemas de seguridad y un peso emocional difícil de poner en palabras. Mientras tanto, lo más valioso —tu capital, tu tranquilidad y tus recuerdos— se va devaluando poco a poco con el paso del tiempo.

No usar una vivienda con la esperanza de una posible VENTA es como creer en dragones. ¿Por qué? Porque mientras tanto tu casa sigue consumiendo recursos: impuestos y tasas municipales, humedades que avanzan, techos que se deterioran, instalaciones que caducan.

Y si algún día pensás en venderla, tu capital ya se habrá depreciado mucho más rápido de lo que imaginabas. Peor aún: una casa cerrada puede ser víctima de intrusos, robos o daños por falta de uso. Y en muchos casos, termina siendo un problema no solo para el dueño, sino también para el barrio.

Un hogar que fue testigo de tantas historias no merece quedar en silencio. Cada día que pasa sin actuar, tu casa pierde valor… pero también cada día ofrece una oportunidad de empezar a revivirla. Si lo pensás así, esa carga que hoy sentís puede convertirse en tu nuevo hogar.

Tu primer paso: Darle nueva vida a tu casa es posible, y lo mejor es que no tenés que hacerlo solo. Cada semana comparto reflexiones y estrategias prácticas en mi newsletter. Podés sumarte desde la web, en la sección de CONTACTO podés dejarme tu comentario sobre este u otros temas.


Porque tu casa no merece quedar en el olvido. Merece volver a ser tu hogar.